Revisa todas las cuentas
No solo las tres que dio tiempo a abrir el lunes. Cada cliente pasa por la misma revisión, con la misma profundidad.
Datafaro revisa webs, campañas y medición mientras tu equipo trabaja. Encuentra lo que importa, propone el siguiente paso y deja constancia cuando se resuelve.
Sin informes de sesenta páginas. Sin cambios a ciegas. Sin perseguir tareas.
La caída empezó después del cambio publicado el lunes. La campaña sigue enviando visitas; la etiqueta dejó de confirmar formularios.
Reparar el disparador del formulario y verificarlo con una conversión de prueba.
Cambio aplicado, prueba superada y estado anterior guardado durante 30 días.
El cliente no tuvo que descubrirlo.
Tu equipo no tuvo que acordarse.
El trabajo quedó hecho y explicado.
Antes del aviso del cliente, antes del informe improvisado y antes de que una tarea importante se pierda debajo de diez urgentes.
No solo las tres que dio tiempo a abrir el lunes. Cada cliente pasa por la misma revisión, con la misma profundidad.
Una lista más larga no ayuda. Datafaro separa lo urgente, lo importante y lo que todavía no tiene datos suficientes.
Cada problema tiene evidencia, siguiente paso, responsable y estado. Deja de vivir en una captura o en la memoria de alguien.
No desaparece porque alguien pulse «hecho». Desaparece cuando una revisión posterior confirma que el problema ya no existe.
La auditoría no termina en un PDF. Termina cuando el trabajo está resuelto, comprobado y listo para explicárselo al cliente.
Ver cómo funciona por dentro →Puede resumir, redactar y ordenar. No tiene acceso libre a tus cuentas ni ejecuta instrucciones por su cuenta.
Cada cliente tiene sus reglas. Lo que afecta al dinero siempre espera una aprobación humana.
Qué se detectó, qué se decidió, quién lo aprobó y qué cambió después. Sin cajas negras.
Antes de tocar se guarda el estado actual; después se comprueba. Si algo empeora, se revierte.
No buscamos llenar una lista de usuarios. Buscamos agencias con cuentas reales, trabajo recurrente y ganas de construir una forma más ordenada de cuidarlas.
La puesta en marcha se hace contigo: conectamos una cuenta, acordamos qué puede hacer Datafaro y revisamos juntos los primeros hallazgos.
No. El panel sirve para trabajar cuando hace falta, pero Datafaro revisa solo y te avisa cuando encuentra algo que merece una decisión.
Solo dentro del nivel acordado para cada cliente. Los cambios sensibles esperan aprobación y cualquier acción que afecte al gasto necesita siempre intervención humana.
No. Se conecta a ellos, cruza lo que ve y convierte los problemas en trabajo. Para editar o investigar en profundidad, las herramientas originales siguen estando ahí.
Si revisar, corregir y explicar forma parte del servicio mensual, puede ahorrar trabajo desde la primera cuenta. Los pilotos empiezan precisamente así: con una cuenta real.
Su trabajo publicado, sus informes y las conversaciones compartidas. Los hallazgos sin revisar y el plan interno siguen siendo material de la agencia.
La forma más honesta de ver si Datafaro encaja es usar una cuenta real. Te enseñamos qué encuentra y decidimos juntos si merece seguir.